
Hace un montón de años leí un reportaje sobre los Ferrocarriles Nacionales de Japón (FNJ). La corporación, propiedad del Estado, tenía un déficit astronómico en 1987: ni más ni menos que 280 mil millones de dólares, al tipo de cambio de aquella época (esta cifra absolutamente colosal nos da una idea de las dimensiones de la economía japonesa; aquí, la deuda externa de todo un país, ese México que López Portillo llevó alegremente a la bancarrota luego de administrar “la abundancia”, fue de algo así como 80 mil millones de billetes verdes, menos de la tercera parte de los números rojos de una mera empresa ferrocarrilera).

El gran problema que nos depara a los...
La insistencia es la misma siempre: ...
Me agrada tu propuesta para proteger ...
La vida es sin duda una pequeña exper...
Me parece en extremo acertao el punto...