RECONSTRUCCIÓN DE MÉXICO

Por: Agustín Yáñez Figueroa

El concepto de la Democracia es muy interesante:  La idea es que los pueblos participen en la formación y función de sus gobiernos.  Este brillante concepto se introdujo por la Polis de Atenas al mundo desde la antigüedad.  Pese a que pocos ejemplos de democracias directas existen actualmente, si hay muchas democracias representativas, donde la elección de representantes se utiliza como el camino para la participación ciudadana en el gobierno.

México, a diferencia de otros países, ha carecido de una verdadera democracia representativa en su historia:  Esto es así por lo complejo que es nuestro país.  Se ha hablado mucho de la llegada de la democracia al país en el año 2000 con el arribo del PAN a la presidencia.  La realidad es que esto no es más que una mentira y manipulación de los grupos de poder en el país.

Para la elección legislativa de 1997, el PRI, partido que gobernó a México durante 71 años, el país se encontró por primera vez con un Congreso dividido, sin mayoría y hostil.  Para el entonces Presidente Zedillo del PRI, esto fue un obstáculo que sin duda ya tenían previsto y pactado.  Esto lo afirmo pues fue Carlos Salinas de Gortari quien modificó al Congreso de la Unión para que el mismo tuviera 200 diputados de representación proporcional (de un total de 500 diputados, o sea 2/5 partes de la Cámara) y un senador plurinominal de cuatro por estado.  Lo que esto nos indica es que el PRI desde 1994, sabía que era inminente la perdida del poder.

El PRI en su cúpula previó esta situación desde principios de los noventa, y modificaron el esquema del Congreso de la Unión para que el sistema no funcionara:  Esto es así ya que los 232 plurinominales en ambas Cámaras, no son electos por el pueblo, sino por los partidos.  Representan un número tan grande en las Cámaras, que eliminan la democracia representativa, y son un obstáculo para el desarrollo.  Se ha intentado, con campañas masivas, buscar que los actuales legisladores eliminen a estos pseudo-legisladores que no representan a nadie, pero realmente sin que esto se pueda lograr con el actual sistema político.

No queda duda que Salinas de Gortari sabía lo que hacía:  Al dejar un Congreso de la Unión con tantos plurinominales el país sería ingobernable, pues llegar a acuerdos legislativos sería imposible.  Quizá lo vieron desde las cúpulas priistas como una forma de ceder el poder transitoriamente, con la intención de recuperarlo en uno o dos sexenios, tras un fracaso absoluto de la oposición desde la presidencia.  Hoy queda claro que esto ha dado resultado:  El PRI lidera las encuestas para el 2012, y la reforma política esta atorada en el Congreso, y no se prevé que se destrabe para lograr mejorar el sistema en el corto plazo.

Aún cuando la actual reforma política pasara en una sesión extraordinaria del Congreso de la Unión, la realidad es que se necesitan tantos cambios a nuestra Constitución y a nuestras leyes, que hacerlo con el sistema político actual llevara décadas.  Lo que se necesita, y ya el 15M en España empieza a exigirlo allá, es un Congreso Constituyente ciudadano, lo que México también necesita con urgencia, pero aquí nadie toca el tema, se sigue jugando a mejorar un sistema completamente fallido y que involucraría un costo mucho mayor.

Un Congreso Constituyente ayudaría a cambiar todo lo que esta mal en nuestra Carta Magna en un solo acto, realizado por ciudadanos, sin los políticos, sus marañas y su ineficacia.  Esto ayudaría a mejorar a México desde su sistema jurídico a un costo mucho menor que parchando una Constitución que fue tan manipulada por la dictadura del PRI, que ahora ya es irreparable.  Reformar todo lo que esta mal con la actual Constitución llevaría décadas, y no se dispone del tiempo para ello.

Es realmente preocupante, más allá de la reforma política, que el IFE en México tiene actualmente incompleta su conformación.  El Instituto Federal Electoral tiene por ley que tener nueve consejeros, desde hace ocho meses se quedó con seis, y el Congreso no logra nombrar a los otros tres, con elecciones en el país en dos semanas.  Esta irresponsabilidad es un asunto que va más allá de la labor legislativa; es una obligación del Congreso que se tiene que cumplir, para que el IFE funcione, ya que de otra forma, el IFE y sus decisiones están en muchos temas en la ilegalidad.  Pese a ello, el sistema con su ineficacia bien planeada no lo logra.  Prueba suficiente de que se necesita un cambio total del sistema.

Por tanto, en vez de arreglar un sistema legal obsoleto, lo mejor, más eficiente y necesario, es crear un nuevo marco normativo que corrija todos los errores en un solo acto.  Esto debe ser la exigencia social hacía los siguientes meses:  De nada le sirve a México celebrar elecciones federales el próximo año con el mismo marco normativo, con el alto costo que conllevan estos procesos, para seguir con el mismo status quo, en un país sin progreso y sin opciones por estar atados a un sistema político pensado para la inoperancia.

 

 


Comentarios

2 Comentarios

  1. Carlos Isaac Verdugo el junio 20, 2011 a las 7:13

    ¿Qué es lo más probable que pase en este escenario?

  2. Agustín Yáñez Figueroa el junio 20, 2011 a las 7:20

    Desafortunadamente no es algo que se discuta actualmente, lo más probable es que las cosas permanezcan como estan, y que tengamos otro sexenio de choques legislativos sin resolución, en cuanto al IFE mocho seguro habrá muchos problemas en los siguientes meses por las elecciones estatales que se avecinan, saludos.

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